11 noviembre 2012

DIOS MIRA EN LO OCULTO...

A veces, sin saber cómo... tomamos caminos equivocados en la vida, caminos que nos conducen a la nada, al desierto, a la soledad, al lado oscuro, silencioso del sinsentido y de la sinrazón... Y sin saber cómo tampoco, parece que no podemos hacer nada por salir de ahí, aún cuando no queremos permanecer en el silencio del vacío...

Es necesario, esperar el tiempo necesario, cuesta... no es fácil... y además es  preciso, bajar el volumen de las voces que confunden, dispersan y distraen... para poder escuchar otra voces....

La voz que nos saca y nos rescata del anonimato, la voz que nos reconoce como a María en el huerto y escuchamos nuevamente nuestro nombre... la voz que nos llama:  hija, mujer, amiga, amada... la voz que nos vuelve a invitar a la VIDA, a la danza...

Todo eso confluye en el interior... solo en el interior escuchamos su voz, y por eso es principal volver al centro... Al Principio y Fundamento, diría S. Ignacio...

Entrar en la cueva del corazón y bajar sin miedo a las profundidades de la vida, de mi vida... sabiéndome habitada, acompañada...

Y descubrir en el interior el DIOS QUE NOS HABITA, aún sin darnos cuenta de ello en alguna ocasión...

Espero que este ejercicio con los mandalas,  te ayude a volver al Centro... (si fuera necesario...).


Y recuerda las palabras de Jesús... Cuando vayas a orar... "Entra en lo secreto, y tu Padre, que está en lo secreto te escuchará..." (Mt 6,1,6)