26 diciembre 2008


"Era en Belén y era Nochebuena, la noche.
Apenas si la puerta crujiera cuando entrara.
Era una mujer seca, harapienta y oscura
con la frente de arrugas y la espalda curvada.

Venía sucia de barro, de polvo de caminos.
La iluminó la luna y no tenía sombra.
Tembló María al verla; la mula no, ni el buey
rumiando paja y heno igual que si tal cosa.

Tenía los cabellos largos, color ceniza,
color de mucho tiempo, color de viento antiguo;
en sus ojos se abría la primera mirada
y cada paso era tan lento como un siglo.

Temió María al verla acercarse a la cuna.
En sus manos de tierra, ¡oh Dios!, ¿qué llevaría...?
Se dobló sobre el Niño, lloró infinitamente
y le ofreció la cosa que llevaba escondida.
La Virgen, asombrada, la vio al fin levantarse.
¡Era una mujer bella, esbelta y luminosa!
El Niño la miraba. También la mula. el buey mirábala
y rumiaba igual que si tal cosa.

Era en Belén y era Nochebuena la noche.
Apenas la puerta crujió cuando se iba.
María, al conocerla, gritó y la llamó: "¡Madre!"
Eva miró a la Virge y la llamó: "¡Bendita!"

¡Qué clamor, qué alborozo por la piedra y la estrella!
Afuera aún era pura, dura la nieve y fría.
Dentro, al fin, Dios dormido, sonreía teniendo
entre sus dedos niños la manzana mordida.
(Antonio Murciano)

1 comentario :

Inés dijo...

Feliz Navidad!!!!!!!!!!
Aprovecho tu blog para felicitarte!
Que en estas fechas el Señor te llene del regalo más grande que nos ha sido dado...su amor!!!!!!!!!!!!y que de la misma manera que nosotras acojemos sus regalos sepamos darle todo lo que somos y tenemos.
Adoremos al Dios pobre y pequeño que se hace uno de nosotros para estar con los que ama.
Un abrazo muy grande!!
Nos vemos en el Vicuña.
Ines