Os invito a leer y escuchar este testimonio de Ingrid Betancourt:
Rincón para el ENCUENTRO, a través de la escritura, la reflexión y el Evangelio. (Jn.21,25)

Hoy, para rondar la puerta de vuestro santo costado,
Y me olvido del cántaro
Tus gestos se hacen Palabra
Me invitas nuevamente


Descalzarme de mis prejuicios, esquemas, criterios, para entrar desnuda, sencilla, sin nada en el terreno y en la vida del otro, sin herir, sin molestar, sin dejar huella.
Silenciosamente, con calma y serenidad
Te pido Jesús, que me descalces, que me liberes de los "juicios",
las quejas, las dudas, las sospechas, el negativismo.
Libérame de la prepotencia de creerme más o mejor que los demás.
Ayúdame a descalzarme, a ir descalza a tu servicio y al ENCUENTRO con los demás.
Vacía mi corazón de todo orgullo, soberbia y vanidad.
Dame un corazón limpio, sencillo, humilde, libre... y ante todo MISERICORDIOSO.
¡Señor, aquí estoy!: ¡Envíame!

ue el dolor les robaba para siempre la alegría.